Llega el verano… ¿Qué podemos hacer con los niños? Ideas desde la integración Sensorial.

Camisetas de manga corta, piscina, playa, calor… ¡ya llega el verano! Los niños están a punto de terminar la escuela y a todos los padres os toca planificar nuevas actividades que además deben tener el máximo sentido para vuestros hijos. Para las familias de un niño con dificultades de integración sensorial, esto es todo un reto… ¿Qué le conviene a nuestro hijo? ¿Qué es lo mejor? ¿Esta actividad le irá bien o quizás mejor esta otra…?

Antes de decidir qué actividades escoger, puede ser muy útil coger papel y lápiz y redactar 4 columnas que muestren cuáles son las motivaciones de vuestros hijos, cuáles son sus dificultades, cuáles son sus fortalezas, y qué habilidades queréis que adquieran durante el verano. Una vez tengáis elaboradas las cuatro columnas, podéis empezar a analizar cada actividad que tengáis en mente, en función de las características de vuestros hijos.

¿Cómo trabajar la autonomía?

Por otra parte, también es muy importante tener en cuenta que el verano es un período más relajado, de calma, de tranquilidad… el tiempo se ralentiza, y por lo tanto podéis practicar cada día un rato, aquellas habilidades que vuestros hijos tienen que adquirir, y que durante el curso no las habéis podido trabajar porque ibais con prisas. Se trata de trabajar las habilidades que les faltan, en base a las fortalezas y las motivaciones de cada niño. Utilizad las propias fortalezas de vuestros hijos y veréis como inmediatamente el niño se siente más seguro de él mismo, y se refuerza su autoestima. De este modo observamos que esto tiene un impacto positivo también en la motivación del niño para realizar aquellas actividades que más le cuestan. Por ejemplo: si vuestro hijo tiene dificultades para vestirse solo por la mañana, y al mismo tiempo tiene buenas habilidades para nadar en la piscina, y le gusta mucho poner las llaves en la cerradura de la puerta cuando tenéis que salir de casa, podéis utilizar estas dos actividades, para motivarlo a vestirse solo. Recordad que es verano, que estáis más relajados y que no hay prisa… Animad a vuestro hijo a vestirse solo hablándole de la piscina, y recordándole que al salir de casa él será responsable de poner la llave en la cerradura para cerrar la puerta.

También os sugiero la siguiente recomendación; seleccionad sólo un par de áreas que queráis trabajar en verano, y dad el máximo apoyo a vuestro hijo para que vaya adquiriendo todas las habilidades necesarias para desarrollar estas áreas específicas. Es siempre más sencillo focalizar la atención en dos áreas, y si estas se logran podéis ir planteando áreas nuevas.

Otro ejemplo sería: dejar los pañales durante el día (o noche si vuestra terapeuta os ha dicho que vuestro hijo está madurativamente preparado), y que se vista sin ayuda poniéndose solo aquellas prendas de ropa que no tienen botones, ni cremalleras.

Y otro ejemplo: que se prepare la mochila cada día (para ayudarlo podéis hacer una cartulina que muestre un dibujo de todas las cosas que debe poner dentro de su mochila), y que se peine solo.

Veréis que si os marcáis los objetivos de autonomía de dos en dos, será más sencillo para toda la familia, y el niño podrá focalizar su atención con más facilidad. También los apoyos visuales (cartulinas con dibujos y fotografías reales indicando los pasos que debe hacer el niño en cada actividad de autonomía), ubicadas en las paredes de los espacios dónde los niños deben llevar a término estas actividades, serán de gran ayuda.

¿Cómo trabajar la autorregulación?

La mayoría de los niños que asisten al CEIB tienen dificultades de autorregulación. Esto significa que les cuesta regular la intensidad de las informaciones sensoriales que reciben de su cuerpo y del entorno, y esto conlleva que podemos observar una de estas 3 alteraciones extremas:

– reacciones explosivas, descontroladas, impulsivas… (desorganización)

– reacciones lentas, falta de activación, desmotivación… (falta de reacción)
– búsqueda exagerada y ansiosa de información sensorial… (actividad motriz exagerada)

Estas 3 reacciones son típicas en los niños que tienen dificultades de modulación sensorial (disfunción en la integración sensorial), y por lo tanto les cuesta mucho autorregularse.

¿De qué manera podemos mejorar la modulación sensorial, para que tenga un impacto positivo en la autorregulación de los niños? Se trata de planificar actividades que proporcionen una buena entrada de estímulos propioceptivos (estimulación corporal, principalmente en músculos y articulaciones).

Neurológicamente la integración sensorial nos dice que los estímulos propioceptivos son los reguladores internos por excelencia. Son los estímulos propioceptivos los que nos permiten regular nuestra actividad cerebral en cualquiera de las 3 alteraciones que hemos denominado anteriormente. Y nos permiten regularla de la siguiente manera:

– reducir el nivel de actividad si estamos muy ansioso
– aumentarlo si estamos muy adormecidos y lentos
– ordenarlo si nos encontramos desorganizados y descontrolados

Por esto queremos dar una gran importancia en explicaros qué actividades propioceptivas podéis hacer durante este verano con vuestros hijos.

– Actividades centradas en ejercicio físico intenso: escalada, excursionismo, transportar objetos pesados de un lugar a otro (agua, arena, cajas…), subir y bajar escaleras, empujar el carro de la compra cuando esté algo lleno, traer una mochila a las espaldas que pese un poco, arrastrar una carretilla llena de cosas pesadas…

– Los parques a menudo ofrecen oportunidades de escalar, y además encontramos juegos infantiles que permiten obtener una actividad fuerte para los músculos y las articulaciones. Incluso si le pedís que intente escalar por debajo de la zona de juegos en vez de por encima, esto hará que sus músculos y sus articulaciones todavía tengan de trabajar más, porque estarán sosteniendo su peso en contra de la gravedad, y esto requiere una gran cantidad de propiocepción (como padres podéis empezar ahora a planear conscientemente toda una serie de actividades con vuestros hijos, que añadan peso e implican hacer más fuerza, para aumentar así la respuesta propioceptiva de músculos y articulaciones en los juegos de vuestros hijos).

– Hacedle llevar una mochila con peso durante un rato, ya sea cuando va andando por la calle, o cuando está sentado al coche (y se la ponéis encima las piernas).

– Andar es un recurso excelente que proporciona la oportunidad de mejorar la autorregulación, y si además lo hacemos en subidas y pendientes, esto proporciona un trabajo más intenso en músculos y articulaciones, que andar en áreas llanas.

Además, es de grane ayuda proporcionar un reto cognitivo para aumentar la autorregulación. Es decir, si os vais de excursión o de paseo (sin prisas y con tiempo), le podéis decir a vuestro hijo que sea él que escoja los caminos más interesantes porque el resto de personas que lo acompañáis lo sigan. Esto requiere planificación, y le estáis dando una gran responsabilidad a vuestro hijo.

También forma parte de la autorregulación, el hecho de comprender indicaciones como “párate, derecha, izquierda, rápido, lento…”. Esto lo podéis trabajar de una forma divertida durante las paseadas en verano, diciendo: “subiremos en dirección a aquel árbol hasta que diga alto”, “ahora iremos más rápido”, “ahora iremos despacio”… Todo esto lo haremos durante una excursión, aprovechando un momento en el cual vuestros hijos están centrados, organizados y activados neurológicamente, y por lo tanto en este momento es cuando están preparados para aprender nuevas habilidades.

Otra idea es jugar al juego de ”veo-veo” y ver cuántos objetos los niños pueden encontrar dentro de un entorno delimitado y específico. Tomaros todo el tiempo que haga falta par paraos y buscar todos juntos. De este modo rompéis el ritmo de la andada con pequeños descansos, pero con un buen propósito.

Los juegos en al agua (piscina o playa) son otro recurso excelente durante el verano. La natación permite mejorar la coordinación bilateral, reforzar la resistencia física y el tono muscular, alcanzar la madurez articular (necesaria para la psicomotricidad fina), y al mismo tiempo permite reforzar la conciencia corporal y el control de la postura. Aunque vuestro hijo no sepa nadar bien, el agua ofrece una fuerte presión en todo el cuerpo, y esto es un estímulo propioceptivo muy positivo que ayuda a la autorregulación y a la madurez corporal. Es importante preparar juegos en el agua, dónde el niño tenga siempre el éxito asegurado. Es decir, se trata de pensar juegos muy simples, como recuperar objetos de la superficie o de debajo el agua, crear pequeños circuitos de obstáculos dentro del agua, moverse como diferentes animales marinos…

Entonces, ahora que ya ha llegado el verano, que sabéis cómo utilizar nuevas actividades propioceptivas, y que tenéis más tiempo para potenciar la autonomía de vuestros hijos en las actividades de la vida diaria, es importante que aprovechéis todas las indicaciones que se comentan en este artículo, a través del juego. Sois vosotros los principales cuidadores y protectores de vuestros hijos, y habéis pasado un curso escolar muy intenso, esforzándoos cada día y luchando para lograr nuevas habilidades… Ahora es momento de disfrutar con vuestros hijos, de jugar y divertiros juntos. Todas aquellas actividades que os proponéis durante el verano deben tener como finalidad principal el juego y la diversión. Esta es la principal ocupación de vuestros hijos, el juego, y vosotros, como adultos, podéis aprovechar para recuperar este aspecto que a menudo queda olvidado durante el año. Jugad con vuestros hijos y fortaleceréis sus habilidades madurativas, regularéis su procesamiento sensorial, y estableceréis un vínculo emocional que los hará más fuertes y seguros, para afrontar con más recursos y más éxito el próximo curso escolar.

* Este articulo lo ha escrito Bàrbara Viader, inspirandose en el articulo “What should we do this summer” de Lynn Witzen, terapeuta ocupacional del STAR Centre.

STAR Lights: What Should We Do This Summer? By Lynn Witzen, MS, OTR Supervisor of OT at STAR Center, Greenwood Village, CO, EEUU.

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