La Integración Sensorial y la Propiocepción

(Ideas extraídas de la web: www.sensory-processing-disorder.com)

Desde la teoría de la Integración Sensorial (desarrollada por A. Jean Ayres en los años 70) la propiocepción se refiere a los estímulos que recibimos a través de los receptores que se encuentran dentro de nuestros músculos, articulaciones, ligamentos, tendones y tejidos conectivos. Estos receptores nos dan información relacionada con la posición y el movimiento de nuestro cuerpo en el espacio.

Cuando nuestro cuerpo no está interpretando correctamente la información a través de estos músculos o articulaciones, hablamos de DISFUNCIÓN PROPIOCEPTIVA. Ello supone que los niños que la presentan no experimentan el mundo como nosotros, y eso conlleva que sean niños torpes, descoordinados, que a menudo tienen dificultad para realizar tareas básicas y actividades normales de la infancia.

Cuando nuestro sistema nervioso central no interpreta correctamente la información propioceptiva, tiene dificultades para saber si los músculos se están estirando, si las articulaciones están doblándose, cuánta fuerza están realizando en cada acción … Y esto tiene como consecuencia diferentes signos de disfunción a nivel propioceptivo:

– Dificultad en la “planificación motriz”, lo relacionamos con la incapacidad para descubrir y saber cómo debemos mover cada parte del cuerpo para realizar una tarea concreta. Cuando hay dificultades en este aspecto, al niño le cuesta saber cómo subir y bajar escaleras, cómo pedalear un triciclo, cómo entrar y salir de la cuna …

– Dificultad para “graduar el movimiento”, consiste en saber cuánta presión hay que realizar para completar una tarea (por ejemplo, aguantar una taza de agua, servir la leche, escribir con un lápiz, girar la página de un libro, golpear una pelota de golf hasta el agujero, etc.). Cuando el niño no puede graduar el movimiento de su cuerpo, a menudo tiene dificultades de psicomotricidad fina, choca, cae fácilmente, es muy brusco en sus movimientos o es demasiado débil y se cansa fácilmente…

– Dificultad en “la estabilidad postural”, se basa en la capacidad para mantener los músculos en una determinada posición, que permita darnos un sentido de seguridad en relación al entorno donde nos movemos. Cuando no hay una buena estabilidad postural, también se altera la “seguridad emocional”, porque los niños no saben mover ni utilizar su cuerpo de forma eficaz, y se frustran con facilidad, se dan por vencidos, y pierden la confianza.

Signos de disfunción propioceptiva:

1) BUSCADOR SENSORIAL, observaremos que:

· Pueden caminar demasiado, empujar demasiado fuerte, golpear demasiado fuerte, presionar mucho al escribir, jugar con objetos bruscamente, etc.

· Pueden ser los que chocan, los más fuertes, los que corren y saltan continuamente (por ejemplo,¡tienen un montón de energía insaciable!)

· Pueden mover las piernas continuamente o estar constantemente golpeando con el talón en el suelo o la silla mientras están sentados en clase

· Pueden jugar demasiado fuerte (a menudo haciéndose daño o haciendo), saltar o chocar contra TODO lo que puedan

· Pueden morderse los dedos, morderse las uñas hasta sangrar, morder lápices, gomas, ropa, mangas, o cadenas u otros objetos no comestibles (por ejemplo, clips de papel, trozos de juguetes, etc.)

· Pueden disfrutar de ropa ajustada (por ejemplo, jerséis de cuello alto, cinturones muy estrechos, capuchas, gorras, chaquetas con cremallera hasta arriba del todo, pijamas ajustados, estrechar mucho los cordones de los zapatos, etc.)

2) DÉFICIT EN LA PLANIFICACIÓN MOTRIZ DIFICULTADES DE CONCIENCIA Y CONTROL CORPORAL observaremos que:

· Pueden tener dificultad para trepar, correr, ir en bicicleta, saltar, golpear una pelota, patinar, jugar con una pelota (fútbol, tenis …);

· Pueden tener dificultades para atarse los zapatos, o para saber cómo mover su cuerpo cuando le ayudas a vestirse o desvestirse;

· A menudo chocan con objetos y personas accidentalmente;

· A menudo tropiezan y caen con frecuencia;

· Tienen dificultad para aprender a subir y bajar escaleras.

3) SIGNOS DE INESTABILIDAD POSTURAL observaremos que:

· Pueden desplomarse sobre el pupitre, sentarse mal en la mesa;

· Aparentemente puede ser “blando” y letárgico, lento en todo;

· Tienen necesidad de descansar la cabeza sobre las manos o de apoyar la cabeza sobre el brazo en la mesa mientras trabaja, a menudo tienen los codos sobre la mesa;

· Pueden tener una mala postura durante las tareas motrices;

· Pueden ser incapaces de mantenerse sobre un solo pie y tener dificultad con las tareas de equilibrio.

Como resultado de la disfunción propioceptiva, y las dificultades que estos niños deben afrontar cada día para realizar las actividades normales de la infancia, a menudo se convierten en niños “emocionalmente inseguros”. Pueden evitar los juegos típicos de su edad, pueden llegar a parecer muy tímidos, e incluso a tener miedo de realizar cualquier cosa nueva. Es importante saber que hay una razón NEUROLÓGICA por la que estos niños tienen dificultades.

A menudo los niños que son “buscadores sensoriales” pueden poner a probar nuestra paciencia, pero hay que entender que una de las mejores maneras para ayudarles es dándoles oportunidades apropiadas con actividades de “fuerte presión” y actividades de trabajo muscular.¡ LO NECESITAN! Esto les ayudará a mantenerse más centrados, tranquilos y dentro de un nivel de alerta óptimo. También a menudo los niños torpes y descoordinados pueden hacernos enfadar y pueden frustrarse, porque cada vez que mueven su cuerpo lo hacen al revés de como nosotros esperábamos. Pero es importante saber que si estos niños reciben el tratamiento de integración sensorial adecuado, PUEDEN superar (o adaptarse) a muchos de los “síntomas” de la disfunción propioceptiva sin perder demasiada confianza en sí mismos. ¿Serán nunca unos jugadores profesionales de béisbol, de patinaje sobre hielo o de gimnasia? Probablemente, no. Pero, con la ayuda adecuada, podrán atarse los zapatos, hacer nudos, atrapar una pelota al vuelo, o escribir sin caer de la silla y haciendo una letra mejor, y sobre todo comenzarán a relacionarse con sus compañeros y ganar autoestima.

Bàrbara Viader